viaje_dadaab-borjaCon la intención de conseguir nuevos puntos de vista de la comunidad somalí para nuestro trabajo ‘Miedo en el Índico’, decidimos poner rumbo a Kenia en 2011. Como se sabe, la mayoría de los piratas que atacan o han conseguido secuestrar un buque en aguas del Océano Índico proceden de Somalia. Y muchos de los presos por actos de piratería se encuentran en cárceles kenianas. Durante 15 días recorremos por aire y tierra casi todo el país: Nairobi, Mombasa y Dadaab.

Comenzamos en Dadaab, una zona que se encuentra en la frontera entre Kenia y Somalia, y donde se asienta el mayor campo de refugiados del planeta. El campo fue concebido hace 20 años, con el inicio de la guerra en Somalia, para albergar a 90.000 personas y en la actualidad ya sobrepasa el medio millón. Una guerra que todavía dura en nuestros días. En medio de la hambruna, la sequía y la inmensidad de las chabolas construidas improvisadamente en pleno desierto, recogemos los testimonios de los que huyen del país. Nos cuentan cómo es la dramática situación que todavía perdura allí y cómo es el día a día en el campo de refugiados. Nos confirman allí que Al-Shabab, vinculada a la red terrorista de Al-Qaeda, está involucrada en la situación que han vivido. Incluso, se atreven a decir que posiblemente algunos de ellos estén infiltrados en Dadaab.

Nos interesamos especialmente por la Educación que se imparte en la zona. Visitamos algunos de los 19 colegios de Primaria y 6 de Secundaria repartidos entre Dagahaley, Hagadera, Ifo e Ifo 2, los cuatro campos que forman Dadaab. A menudo, se improvisan clases bajo los árboles, en pleno patio, o en tiendas de campaña. Hablamos con el director de uno de los centros, con profesores y alumnos, que ven en la formación académica un pasaporte al futuro.

En todo nuestro viaje, nos sentimos arropados por la compañía de Asha Ismail, somalí y presidenta de la asociación Save a Girl Save a Generation, que se comporta como una madre con nosotros. Ella vivió en ese mismo campo de niña y no puede dejar de conmocionarse al ver con sus propios ojos la situación en la que se encuentran sus paisanos. Asha viaja con nosotros desde España, porque la intención que tenemos es aprovechar nuestra estancia en Kenia para comenzar con otra investigación, no menos dura. Somos testigos de que la mutilación genital femenina sigue practicándose en algunas comunidades africanas, pese a que muchos países africanos ya lo han prohibido.

viaje_dadaab-jon En compañía de Asha, nos vemos con unos cuantos hombres y mujeres a los que trata de concienciar e informar de que esa práctica es atroz. Pasamos por Garissa, una zona entre Dadaab y Nairobi, donde reside parte de la familia de Asha, y visitamos el barrio somalí de Nairobi, que tiene el nombre de Eastleigh. Allí somos testigos de una de las escenas más duras y dramáticas, en condiciones infrahumanas.

Desde entonces, comenzamos una intensa campaña de comunicación en España para dar a conocer este hecho y hemos ido ofreciendo algunas píldoras de nuestro profundo trabajo documental, que en breve verá la luz. Todo ello, acompañado por el imprescindible testimonio de Asha, a quién le practicaron la ablación cuando era niña. Fue entonces cuando decidió que a sus hijas jamás les sucedería lo mismo, fundando la asociación Save a Girl Save a Generation.
>>> Ver vídeos sobre el tema de la ablación en Telemadrid | y en Cuatro

 
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